El invierno se acerca. El invierno ya está aquí.

Si bien el invierno nos lo venden en las películas desde niños, como una época mágica, llena de juegos en la nieve, patinaje y más diversión, para mi fue una de mis peores experiencias de viaje.

Hace una década, mi familia y yo decidimos pasar nuevo año en un avión (son las tarifas más bajas) y aterrizar en Nueva York un 1ero de Enero. Nunca habíamos viajado en invierno a alguna ciudad, no conocía la nieve e iba a ser una experiencia sin igual. Más aún viniendo de una de las ciudades más calientes del mundo, mi Maracaibo, Venezuela, la “Tierra del Sol Amada”.

Fui bien preparada, con mi ropa de invierno recién comprada para la ocasión, guantes que incluso no era necesario quitar para usar mi teléfono, gorros para cuidar mi cabeza y orejas, ropa termal para vestirme por capas, tal como había leído.

Me sentía toda una experta en el tema, el frío del invierno no iba a poder contra mi, ni a quitar la diversión que quería experimentar por conocer la nieve.

Que equivocada estaba, tanta lectura y preparación no fueron suficiente, lo que me esperaba era algo que no había ni pensado podría sucederme.

Nuestro plan era pasar unos días en Nueva York y hacer solo la base de la ruta del Triangulo del Este, visitar Filadelfia hasta llegar a Washington DC y conocer el capitolio. Nos quedaría pendiente las Cataratas del Niágara para luego, la visa a Canadá no pudimos tenerla a tiempo.

Triángulo del Este
Triángulo del Este

En el trayecto, todo empezó bien en Nueva York, a pesar que en mi maleta solo llegó un abrigo (por alguna razón y torpeza deje el otro que tenía para rotarlo durante el viaje), tenía mi outfit preparado. Desde que aterrizamos, hice mi cambio de ropa en el aeropuerto JFK a las 3:00 am que llegamos, mi ropa y medias termales, gorro, guantes y abrigo.

Ya estaba lista para salir del aeropuerto en busca de nuestro transporte al primer hotel. Se sentía el frío desde nuestro aterrizaje, las montañas de nieve recogida en la pista se veían desde mi ventana del avión.

Mi felicidad era plena, pude conocer la nieve (que no siempre era muy blanca), las calles de Nueva York eran lo que imaginé, el frió no había podido contra mí y superé la prueba inicial (por el momento).  

La realidad de la nieve durante el invierno en las Calles de Nueva York
La realidad de la nieve en las Calles de Nueva York

Cuatro días después de nuestra llegada a Nueva York y a un par de días de iniciar nuestro camino a la siguiente parada Filadelfia, empecé a notar en mi piel una irritación extrema en la parte derecha de mi abdomen, cadera, muslo, no picaba aún, pero era desagradable la sensación de ardor y molestia al ponerme todas las capas que necesitaba para cuidarme del frío.

Esa mañana, me hidrate con crema corporal y en cada momento que podía más y más crema me colocaba. Sentía que me ayudaba con la sensación de ardor, pero la irritación se iba poniendo mucho más rojiza.

Esa noche ya no soportaba la ropa en mi piel, llegué al hotel y vi como la piel estaba enrojecida, con un sarpullido que me asustó, la picazón ya había iniciado y la resequedad (a pesar de tanta crema) era inminente. Ni los anti-alérgicos que había tomado me habían ayudado.

En vista de esto, busque en internet la red de hospitales cercanos que aceptaran mi seguro médico internacional, haber comprado ese seguro años antes fue una bendición. El hospital estaba a media hora, manejamos hasta allá durante la noche, al llegar corroboramos aceptaran mi seguro y así fue, me ingresaron al cuarto de urgencias.

Primera vez en mis años de viaje, tenía que atenderme en un hospital de otro país, lo positivo era que contaba con un seguro internacional, yo estaba clara que los costos de la medicina en Estados Unidos era sumamente altos, no hubiese podido pagar la factura de esa atención médica de inmediato.

El doctor fue agresivo con lo que tenía y de una vez me inyectaron Benadryl, me hablaba de que esto era una “alergia al frío del invierno” y que el vestuario que uno necesitaba para cubrirse del frío no ayudaba con la mejora. El Benadryl me dejó knock out, estuvimos como cuatro horas en el hospital, me tenían en observación.

No recuerdo nada después de aquella inyección, descubrí también que ese medicamento me atonta enormemente. Durante esas horas la irritación mejoró considerablemente, incluso me dieron para llevar una inyección de EpiPen por si se agravaba de nuevo la alergia.

Cuando recobre el conocimiento, medio atontada aún, volvimos al hotel. Esa noche gracias a ese seguro médico no había pagado absolutamente nada, recuerdo que la cuenta estuvo cerca de los 2500$.  

La Enseñanza

Allí supe lo valioso que es contar con un seguro médico internacional, siempre que estamos fuera de nuestro país lo ideal es tener un excelente seguro de viaje que te pueda proveer cobertura en cualquier parte del mundo, con una red amplia de clínicas y hospitales donde puedas acudir ante una eventualidad. Por ahora no podemos conocer el futuro, pero sí podemos prever.

Existen muchas opciones de seguro de viajes, revisa con detalle las coberturas que te pueden dar, los países donde puedes utilizarlo, que tengan una línea de atención por lo menos 24 horas o por lo menos vía chat, donde puedas hacer preguntas y te guíen. Incluso, cuando compras un boleto, la misma aerolínea te ofrece por un pago extra un seguro por tu tiempo de viaje, revisa los beneficios a ver si te conviene.

Volviendo a mi alergia, con los medicamentos todo fue mejorando, sin embargo, leyendo al respecto pude aprender que existen otros puntos que también debo tomar en cuenta cuando viajo en invierno. Ya por esto que me había sucedido, sabía que si no me cuidaba en un próximo viaje, podría pasarme de nuevo.

Incluso en uno de mis viajes a Salt Lake City, del que les comento aquí, tuve inicios de este problema nuevamente, también viaje en invierno y casi ya al final del viaje la piel se comenzó a enrojecer, casi entro en pánico, aquella experiencia en Nueva York había sido atemorizante.

Invierno en Salt Lake City
Día de invierno en Salt Lake City, UT

Por eso les quiero dejar,

5 recomendaciones que debes tomar en cuenta si viajas en invierno y tu piel tiende a irritarse:

1. No más duchas con agua caliente.

Sí, por difícil que se lea, el agua caliente es uno de los principales enemigos de la piel reseca, incluso puede llegar a quemar la piel sin que lo sientas. Sobretodo le quitas los aceites protectores al pelo, abriendo la cutícula y haciéndolo quebradizo.

2. Hidrata tu piel constantemente

Debes cuidar tu cara, mejillas, labios, manos, cuerpo constantemente hidratandolo. Utiliza cremas o aceites más de una vez al día y en especial todas las noches antes de dormir, para evitar se agriete. 

Existen sustancias en el mercado para estos casos, por ejemplo la glicerina, siliconas, mantecas, ácido hialurónico, vitamina A y E.

Estos productos formarán una película protectora que evitará la deshidratación y resequedad.

3. Viaja con tu jabón humectante

Este será tu elemento imprescindible en tu equipaje. Los jabones de hotel usualmente no humectan debidamente la piel, lleva siempre contigo tu jabón que te brinde protección para tu piel, tanto para cara y cuerpo.

Procura tener duchas cortas y al momento de secarte hazlo con toques suaves con toallas de algodón y evitando el frotamiento.

Chequea cómo hacer la maleta y no morir en el intento

4. Escoge debidamente los tejidos de tu ropa

Evita la lana, fibras sintéticas, prendas con cuello “tortuga”. Corta también las etiquetas de la ropa. Esto aumenta la temperatura corporal y aumenta el picor.

En cambio, utiliza piezas de algodón o fibras naturales, lino o seda, prendas sueltas al cuerpo, sin etiquetas o costuras gruesas que rocen con la piel. En especial para pijamas y las sábanas de tu cama.

5. Mejora los niveles de humedad en tu habitación

En temporadas de invierno, usualmente en los hoteles se utiliza la calefacción y esta reduce la humedad ambiental.

Para mejorar la humedad en la habitación se recomienda reducir la intensidad de la calefacción, apagarla durante la noche de ser posible y humidificar tu ambiente.

Los humidificadores para viajeros han sido descubrimiento reciente, por los males de mi piel, ahora es un ítem que no puede faltar en mis viajes venideros en invierno. 

En mi tienda favorita Amazon, encontré varias opciones, incluso se utilizan con una botella regular de agua, lo cual los hace muy prácticos. En este link pueden ver muchas más opciones, sin embargo este del link aquí abajo es que más me gustó por lo práctico y el precio.


Estas experiencias de viaje me encanta compartirla con ustedes, las buenas y las malas, de eso se aprende y mucho.


Si has tenido alguna emergencia médica en un viaje, cuéntanos tu experiencia, ¿qué tipo de seguro de viajes utilizas o recomiendas?

También compártenos ¿cómo te cuidas en el invierno? o ¿tienes la piel super poderosa que nada te afecta?

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